1 abr. 2007

Escritura de la historia de las mujeres en América Latina. El retorno de las diosas.

CARMEN RAMOS ESCANDÓN


Presentación en la Feria Internacional del libro de Guadalajara: Escritura de la historia de las mujeres en América Latina. El retorno de las diosas. Sara Beatriz Guardia (Comp. Ed.), Tomo II, Ed. Minerva, Lima, 2005.

Como objeto, su portada externa no es especialmente llamativa, la portada monocolor quizá no atrae la mirad inmediata, pero una lectura al titulo despierta de inmediato la sospecha de que se trata de un enfoque nuevo, y basta hojearlo para darse cuenta que el Libro de Sara Beatriz Guardia, la Escritura de la historia de las mujeres en América Latina. El retorno de las diosas, es además de un libro novedoso, una aportación importante por lo menos en varios sentidos. Como el titulo mismo revela, el acento esta puesto no solo en la descripción narrativa de la historia de las mujeres sino en la perspectiva desde la cual se ha escrito esta historia, haciendo especial hincapié en rescatar la voz de las mujeres. Si Michelle Perrot ha dicho que la historia de las mujeres es la historia de la voz de las mujeres la Escritura de la historias de las mujeres en América Latina. El retorno de las diosas, se inscribe en esa perspectiva. En efecto, se trata no solo del rescate de la vida femenina en diferentes momentos y países, sino de la reflexión sobre su significado para ellas. Escritura de la historia de las mujeres en América Latina. El retorno de las diosas, es además de un libro novedoso, una aportación importante por lo menos en varios sentidos. Como el titulo mismo revela, el acento esta puesto no solo en la descripción narrativa de la historia de las mujeres sino en la perspectiva desde la cual se ha escrito esta historia, haciendo especial hincapié en rescatar la voz de las mujeres. Si Michelle Perrot ha dicho que la historia de las mujeres es la historia de la voz de las mujeres la Escritura de la historias de las mujeres en América Latina. El retorno de las diosas, se inscribe en esa perspectiva. En efecto, se trata no solo del rescate de la vida femenina en diferentes momentos y países, sino de la reflexión sobre su significado para ellas.


En primer lugar, integra una aproximación metodológica a cuatro voces donde Sara Beatriz Guardia, Lilia Granillo, Hilda Beatriz Garrido y Juan Andreo, desde diferentes países: Perú, México, Argentina y España, reflexionan sobre lo que ha sido, lo que es y lo que significa la historia de las mujeres poniendo el énfasis en diferentes aspectos. Como en un cuadro cubista que mira desde diferentes ángulos las miradas metodológicas de estos cuatro evangelistas del tema, se orientan a desentrañar a las mujeres, sus historias y sus voces. La propia Sara Beatriz explora los ángulos y las dimensiones de cómo la historiografía reciente, tanto la europea como la norteamericana, fue descubriendo en los últimos tiempos a las mujeres, beneficiándose de visiones, de preguntas distintas que partiendo de la invisibilidad femenina abrieron las puertas a enfoques mas complicados en donde se descubrió a la mujer. Pero el descubrimiento va más allá del rescate de una presencia que no por ignorada es menos importante. Siguiendo a Eric Hobsbawn, Sara Beatriz afirma que el olvido de las mujeres como personajes históricos es paralelo al olvido de las clases oprimidas, pero corrigiéndole la plana al famoso historiador ingles, Guardia afirma que además de visualizar a las mujeres es necesario “estudiar el pasado de las mujeres a través de los ojos de las mujeres”. Al recorrer las décadas de los sesenta y setenta como momentos claves de la herencia feminista contemporánea, Sara Beatriz señala las preguntas que fueron tomando cuerpo al abrigo del auge feminista europeo y norteamericano de ese momento. Las publicaciones francesas “Questiones feministas” y “Cahier pour L’Histoire des femmes” contribuyeron a plantear la importancia de la relación entre la historia de las mujeres y las distintas corrientes de la historiografía, en la construcción de una historia que explicara como se producían los significados de la diferencia sexual en los procesos discursivos de poder, que son los que organizan y legitiman las diferencias. Esta pregunta seguramente es central en la construcción de lo que Sara Beatriz llama el derecho conquistado de las mujeres, el derecho a su propia historia.


Si el feminismo como movimiento social influyó en las temáticas y enfoques de la importancia de las mujeres, Lilia Granillo toma este problema y se interroga sobre las conexiones entre feminismo, poder e historia de mujeres coincidiendo con Sara Beatriz y conmigo sobre la importancia de la historia de la mujer para sustentar la autoafirmación, la seguridad de las mujeres, y construir su fuerza política. Granillo aporta datos duros, es decir porcentajes específicos sobre las múltiples desigualdades femeninas y plantea la necesidad de que sean las propias mujeres quienes pavimenten el camino que permita, reivindicando la diferencia, integrar a la mujer en el espacio público, y esta integración de la mujer en el espacio público resulta para Granillo una estrategia elemental de supervivencia.


En efecto, el sustento histórico de la actuación de la mujer como sujeto político tiene una importancia fundamental en el rescate de su autoestima, de su autoafirmación. La metodología y las preguntas claves para este proceso pasan por el rescate de la identidad de las mujeres, por el abandono del deber ser para abundar en el como se es, como se ha sido. Para Lilia Granillo, es el sentido de la paridad, lo que conlleva una reafirmación del ser y del hacer de las mujeres. Granillo también encuentra en la historia de ellas, el sustento de la afirmación, de la autoestima, que como Rosario Castellanos, en Meditación en el umbral, imagina como posible para las mujeres. “Otro modo de ser humano y libre, otro modo de ser. “


En su recorrido del feminismo en la perspectiva de género señala tres momentos claves del siglo XX: la lucha por el voto y el acceso al espacio publico, la obtención de las libertades corporales, contraconcepción, libre opción sexual, y finalmente el acceso al mundo interior de las mujeres y a la escritura de sus laberintos, de su oasis.


Para Hilda Beatriz Garrido, el feminismo fue el campo fértil en el que los estudios de las ciencias sociales plantaron la pregunta embrionaria: ¿Como se interpreta el orden social y las relaciones entre los géneros? Por su parte, analizando la trayectoria del sexo al género Hilda Beatriz recorre a diferentes autoras para rastrear los orígenes y los matices del concepto de género, que se convierte así en una categoría problemática sujeta a interpretación y crítica más que una verdad dogmática con uso político. Señala que el género es un elemento simbólico de la identidad y reconoce las diferencias en la significación de género que enfrentan a Marta Lamas, a Judith Butler y a Nancy Frazer, al enfatizar diferentes aspectos del concepto de género. Como sus colegas también Hilda Beatriz recorre históricamente la significación del feminismo de los años sesentas, setentas, hasta la actualidad, pero lo rescata sobre todo como un espacio de producción de conocimientos y como un espacio de critica cultural cuya originalidad radica en haber podido conjugar el debate critico y la acción concreta de las mujeres y los grupos de mujeres. Así la violencia, la sexualidad, la memoria histórica, el significado simbólico cobran cuerpo concreto en las acciones y organizaciones de las mujeres. También distingue entre diversas vertientes de feminismo y señala que el feminismo de la diferencia opta por “una practica política y un pensamiento de la diferencia sexual masculina”. Finalmente este articulo subraya la importancia y los caminos recorridos por el feminismo latinoamericano a partir de la década de los ochentas y concluye subrayando la enorme vitalidad que para el feminismo latinoamericano ha tenido haber sido motivado desde fuera de la academia, proporcionando, sin embargo, a las disciplinas como la historia, la antropología, la demografía, la sociología, y otras, sus preguntas mas relevantes.


El ultimo de los artículos teóricos es de Juan Andreo García donde actualiza la importancia de la historia de la familia en el rescate de la mujer señalando el peso en la historia latinoamericana de las estructuras familiares así como la forma en que otras perspectivas historiográficas como la historia de la vida cotidiana, la historia de las mentalidades, de la educación, o de la vida material, han contribuido también al redescubriendo de la mujer, para finalizar con un señalamiento certero sobre la manera en que la imagen histórica del grabado y la fotografía contribuyen también a descubrir la acciones y sobre todo las representaciones de la mujer en el pasado, que tiene significado solo en la medida en que nos ayuda a re- descubrir la significación del presente.


Los otros cuatro capítulos del libro eligen temáticas tanto históricas como políticas y de actualidad. Así, el apartado dedicado a la época colonial, incluye las perspectivas de tres de los más importantes países iberoamericanos. En ese recorrido histórico del prehispánico la conquista y el virreinato, Perú, México y Colombia ejemplifican los casos que ilustran la presencia y la condición femenina. Maria Rodríguez Shadow inicia un debate en su artículo sobre la condición de las mujeres latinoamericanas que dialoga con el artículo de Blanca López de Mariscal sobre “La mujer en el drama demográfico de la Nueva España. Si Rodríguez Shadow y López de Mariscal se preguntan sobre las mujeres indígenas, Sara Beatriz Guardia, nos lleva a un estudio del caso de una noble indígena peruana, Francisca Pizarro, cuya trágica infancia transcurre en medio de las guerras civiles entre españoles y el asesinato de su padre, el conquistador Francisco Pizarro. Considerada un peligro para los intereses de la corona, a pesar de ser la mujer mas rica de Perú fue desterrada a España, donde vivió el resto de sus días, casada con su propio tío, Hernando Pizarro casi treinta anos mayor que ella. Ejemplo del proceso de asimilación de las mujeres nobles indígenas a la elite española, Francisca ejemplifica, nos dice Sara Beatriz, el proceso de mestizaje cultural de superposición de culturas.


También sobre las mujeres indígenas, pero en una perspectiva de corte historiográfico, el artículo de Maria Teresa Diez Martín y de Celia Maria Percero Torre, nos propone un mapa de las diferentes corrientes teóricas que atienda las relaciones multidisciplinarias y sistemáticas de las corrientes historiográficas de los estudios sobre el tema. Nuestras autoras sostienen la escasez de enfoques históricos frente a las temáticas sociológicas, antropológicas y etnohistóricas que han prevalecido en los enfoques sobre las mujeres coloniales. Pero no todo esta perdido, nuestras autoras afirman que las últimas tres décadas han registrado un avance importante en la singularización de la historiografía latinoamericana, cada vez más ella misma y más lejos de la presencia europea y anglosajona, en especial a partir de la década de los setenta. La polémica entre la propuesta de la continuidad del patriarcado indígena en la época colonial y la de ordenaciones de género mas igualitarias en base a la complementariedad sexual de los sistemas de trabajo. Otra temática central para las mujeres coloniales ha sido el estudio de las instituciones religiosas y civiles que estructuran la vida de las mujeres. La ley y los espacios de intersección entre el obedézcase pero no se cumpla afectaron particularmente a las mujeres, pero han sido las religiosas coloniales quienes han recibido mayor atención historiográfica, señalándose también la complejísima relación entre religión y género y desde luego la constancia de la trasgresión a la normativa legal y moral. En ese mismo sentido nuestras autoras señalan la relevancia del discurso evangelizador para controlar la sexualidad indígena, especialmente la de las mujeres que muchas veces se refugian en la magia amorosa como forma de respuesta e intento de conservación de prácticas ancestrales. En el caso del Perú las autoras reflexionan sobre cómo el rescate desde la historia de las mujeres indígenas incidió en los proyectos programáticos del feminismo peruano, dándose así una conjunción entre activismo y academia, que sin embargo tuvo pocos efectos. No obstante los estudios de los sistemas de género andinos han sido de primera importancia para el conocimiento de los valores morales y de género en la sociedad andina.


Si en el caso del Perú, los estudios coloniales no han sido tan abundantes como en México, en Nueva Granada en cambio las investigaciones recientes demuestran la abundancia de los vínculos interraciales, a pesar de que no se legitimaron las relaciones entre propietarios y esclavas. Al decir de Maria Cristina Navarrete en su artículo: “De amores y seducciones, el mestizaje en la Audiencia del Reino de Granada en el siglo XVII”. La época colonial también queda documentada en este libro con la enorme complejidad que le dan los amores y desamores en el sur peruano de los que se ocupa Bernard Lavalle, quien menciona en su análisis de las causales de divorcio y nulidad la falta de disciplina matrimonial, la negación al reconocimiento de la paternidad y las faltas al honor del marido como las causas más comunes denunciadas por las que las esposas. Su trabajo completa la media docena de excelentes artículos que conforman esta parte del libro y que nos entregan una vez más la heterogeneidad de la abigarrada sociedad colonial, confirmando que el género y la etnia son actores fundamentales en la conformación de los patrones de conducta que restringen a las mujeres.


Mujeres también, pero esta vez, dotadas de voces nuevamente descubiertas, muchas veces desconocidas, son las del capítulo que incluye siete artículos sobre la creación literaria femenina. Están rescatadas aquí Mañuela Sáenz, Clorinda Matto de Turner, las poetas cubanas independentistas, la importancia de la escritura femenina en el Diario de México y las escritoras contemporáneas del cono sur, así como las poetas peruanas, por no mencionar el articulo de Diana Miloslavich que reflexiona sobre las miradas de mujer enfocada al trabajo de otra mujeres. Quizás lo más notable del este apartado es lo que se refiere al rescate de voces femeninas decimonónicas, desconocidas algunas, o vistas desde una perspectiva nueva en otros casos. La critica a las criticas de Miloslavich significan un enfoque nuevo a autoras tan conocidas como Flora Tristán o Clorinda Matto de Turner.


Precisamente una entrevista con Francisca Zubiaga y Bernales de Gamarra, la conocidísima Mariscala, inaugura el cuarto capítulo del libro, que consta de seis artículos en los que se analiza la complejísima relación entre mujeres y poder. A este respecto el rescate de dos mujeres del siglo XIX, la propia Mariscala y Nisia Floresta corrige el enfoque común que solo reconoce la relación entre poder y mujer como si existiese únicamente a partir del siglo XX. Aquí, en el caso de la Mariscala, a quien Flora Tristán conoció y entrevistó, se reconoce su hambre de poder, el ejercicio inclusive autoritario del mismo, y sobre todo la determinación de romper con los parámetros de la conducta femenina, instalándose, en los márgenes sociales “para hace valer sus derechos como gobernadora ante un mundo exclusivamente varonil”, pecado imperdonable que la sociedad de su tiempo y la historiografía tradicional no le han perdonado. Sin embargo, el rescate en este libro hecho por Ana Maria da Costa nos permite ver desde otra óptica a esta fascinante figura. El caso de Nisia Floresta, resulta más sorprendente si se tiene en cuenta que fue la primer feminista brasileña que ya en 1832 publicó: “Los Derechos de las Mujeres e Injusticia de los hombres”, constituyéndose en la primer mujer brasileña que rompe el aislamiento del espacio publico y se inserta como una voz legitima en el espacio privado, desde donde legitima los también legítimos derechos de la mujer apoyada en sus lecturas de Mary Wollstonecraft.


Por su parte Viviana Severino rescata la importancia del pensamiento socialista en Argentina, concretamente en la provincia de Mendoza a través de la publicación del periódico “El Socialista” y los centros femeninos que impulsaron el voto libre y secreto para todos y mejores condiciones laborales para las mujeres y sus hijos. Con estos planteamientos teóricos “El Socialista” incidió definitivamente en “el pensar a la mujer como sujeto pleno de derechos, con igualdad de capacidades y meritos, y tratar de rescatarla de la desigualdad y exclusión.” El peronismo argentino y la incorporación de la mujer a través de sus políticas de salud, bajo el supuesto de que las mujeres tienen derecho a la salud solo en cuanto son miembros de la familia, y como madres concretamente. Feminismo maternalista y peronismo con usados pues para contener la capacidad organizativa de las mujeres. María Herminia Di Liscia, Ana María Rodríguez, y Mirta Zink señalan que las políticas peronistas conservan facetas de la feminidad tradicional al mismo tiempo que incorporan nuevas responsabilidades que demandan de las mujeres conocimientos y destrezas que son incorporadas junto con la imagen femenina clásica. También de Argentina, pero de la época anterior al peronismo y del discurso medico jurídico se ocupa Silvia Di Liscia y Maria José Billorou, relacionando la histeria con la criminalidad de género tanto en sus prácticas discursivas como en la aplicación de la ley, que responde a estereotipos de género que inciden en las decisiones de médicos y juristas, en la aplicación de la ley para sujetos hombres o mujeres.


El carácter represivo del aparato de estado es el objeto de análisis del artículo de Valentina Peguero sobre el asesinato de las hermanas Mirabal en la dictadura dominicana de Rafael Trujillo. Amén del relato histórico, la autora rescata también la importancia de su significación señalando como este asesinato ha inspirado una campaña que se opone a la violencia contra las mujeres. La última sección del libro se centra pues en la violencia contra las mujeres, tema tan contemporáneo como antiguo según muestra este libro cuando establece la importancia del asunto en el pasado reciente de Latinoamérica. Allí, Lourdes Peruchena y Marina Cardoso señalan la fuerza de la memoria, también cruzada por el género, en la voz testimonial de las mujeres presas políticas en las cárceles del Uruguay, cuyas experiencias de prisioneras permiten una cercanía única al sentir y el actuar colectivo de las mujeres. También de mujeres uruguayas, pero exiladas ésta vez, nos habla Enrique Coraza de los Santos, quien contextualiza el exilio uruguayo en Barcelona desde una perspectiva mas historizante que nos permite reconocer la forma especifica en que las mujeres allí refugiadas se encargaron de denunciar y difundir los horrores de la dictadura que las había forzado a abandonar su país.


Otra forma de ejercer la memoria femenina es desde escritoras argentinas como Luisa Valenzuela, Tununa Mercado, entre las más destacadas. Mujeres que, desde el refugio del exilio, también pudieron trasmitir su experiencia en piezas literarias que una vez más dan cuenta de la sensibilidad de la voz femenina, según nos dice Marianella Collette. Por su parte, Silvina Jensen nos recuerda que las mujeres en el exilio son las olvidadas, lo que ella llama la doble subrepresentación o falta de memoria, la del exilio en la memoria colectiva argentina y la de las mujeres en las narrativas públicas y en los relatos históricos sobre el exilio. Jensen reflexiona sobre la mayor presencia de mujeres en el exilio que en la desaparición, fenómeno que ella explica en tres aspectos de la dimensión política: el lugar que la mujer ocupa en la militancia política, el sentido de la persecución a exilados y acompañantes, y el grado de compromiso político de las exiladas con el país que les acoge. La reflexión de Jensen subraya como los valores de la feminidad tradicional, como la maternidad, se redimensionan como espacios y actitudes infernales para una dictadura que por otra parte proclama la maternidad y la familia, como los espacios de una identidad femenina que al pasar de sumisa a militante, cambia de signo, mostrando una vez más que los esquemas de conductas de género están cruzados por la política.

Este texto se reproduce aquí bajo la expresa autorización de CEMHAL y su directora Sara Beatriz Guardia


ÍNDICE DE LA OBRA


Escritura de la Historia de las mujeres en América Latina. El retorno de las Diosas.

PRESENTACIÓN

I DEBATES TEÓRICOS

***Historia de las Mujeres: Un derecho conquistado. Sara Beatriz Guardia (Perú)

***La escritura de la historia como gestión de la identidad, perspectiva de género. Lilia Granillo (México)

***Identidades de género. Prácticas y significaciones.Hilda Beatriz Garrido (Argentina)

***La historia de la familia en América Latina Hoy: “Otras historias”. Juan Andreo (España)

II MUJERES PRECOLOMBINAS. CONQUISTA ESPAÑOLA Y VIRREINATO

***La condición de las mujeres mesoamericanas. Notas para el inicio de un debate. María Rodríguez Shadow (México)

***Las mujeres de la elite cuzqueña en el drama de la conquista. La mestiza Francisca Pizarro y su viaje a España (1534-159)Sara Beatriz Guardia (Perú).

***La mujer en el drama demográfico de la Nueva España. Blanca López Mariscal (México) ***Perspectivas Historiográficas: Mujeres Indias en la sociedad Colonial Hispanoamericana. Siglo XVI-XVIII.María Teresa Díez Martín. Celia Parcero Torre (España)

***De amores y seducciones. El mestizaje en la Audiencia del Nuevo Reino de Granada en el siglo XVII.María Cristina Navarrete (Colombia)

***Amor, amores y desamor en el sur peruano (1750-1800). Bernard Lavalle (Francia)

III CREACION LITERARIA FEMENINA

***Manuela Sáenz y las furias negras.Silvia Miguens (Argentina)

***Entre la nación y el quehacer poético: Notas sobre poetas cubanas en torno al período de la independencia (1858-189)Ana Chichester (Cuba)

***Las novelas de Clorinda Matto de Turner y las estrategias de legitimación de un nuevo discurso femenino. Gloria Hintze (Argentina)

***Del "diario" personal al Diario de México. Escritura femenina y medios impresos durante la primera mitad delsiglo XIX en México. Lucrecia Infante (México)

***Voces femeninas, discurso femenino o nuevas alternativas en la literatura de mujeres.Diana Miloslavich (Perú).

***Estrategias performativas en la construcción del género: mujeres escritoras contemporáneas en el Cono Sur de América..Graciela Ravetti (Argentina)

***Orientaciones y tendencias de la poesía del Perú escrita por mujeres. Roland Forgues (Francia).

IV CIUDADANÍA, POLÍTICA Y GENERO

***Una mujer con poder Doña Francisca Gamarra: “La Mariscala”. Ana María da Costa Toscano (Portugal)

***Nisia Floresta Brasileira Augusta: Pionera del feminismo brasileño siglo XIX. Constância Lima Duarte (Brasil)

***La defensa de los Derechos Políticos de la Mujer a través de las páginas de “El Socialista”. Viviana Ceverino (Argentina)

***Género, salud y ciudadanía en los primeros gobiernos peronistas, Argentina 1946-1955.María Herminia Di Liscia, Ana María Rodríguez, Mirta Zink (Argentina)

***Las Mirabal: Lucha Política y la no Violencia contra las Mujeres. Valentina Peguero (República Dominicana).

***Locura y crimen en el discurso médico-jurídico. Argentina, Territorio Nacional de la Pampa, 1900.María Silvia Di Lisia -María José Billorou (Argentina)

V VIOLENCIA POLÍTICA ***"Yo soy la misma libertad". La construcción de género y la memoria de las presas políticas uruguayas.Lourdes Peruchena - Marina Cardozo (Uruguay)

***El exilio de las escritoras argentinas en la última dictadura (1976-1983).Marianella Collette (Canadá)

***Las mujeres uruguayas exiladas en España.Enrique Coraza (España)

***Reflexionar sobre el lugar de las mujeres en la memoria del exilio. Las exiladas argentinas en Cataluña. Silvina Inés Jensen (Argentina)

Sara Beatriz Guardia (Compilación y Edición). Escritura de la Historia de las Mujeres en América Latina. El retorno de las diosas. Tomo II. Lima: Editorial Minerva, 2005. Coedición: Centro de Estudios La Mujer en la Historia de América Latina, CEMHAL; Facultad de Ciencias de las Comunicación de la Universidad de San Martín de Porres, Lima, Perú; Centro de Estudos Latino-Americanos, Universidad Fernando Pessoa, Oporto, Portugal; Foro de Estudios Culturales de Latinoamérica, Viena, Austria.

FUENTE:CEMHAL, http://webserver.rcp.net.pe/cemhal/

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