2 abr 2007

Las visitas de nuestras/os colegas y colaboradoras/es



Visita de Claudia Rosas Lauro  a Valladolid, España. Octubre de 2005.
De izquierda a derecha: Celia Parcero, Claudia Rosas, Mayte Díez y Margarita Álvarez.








Blanca López de Mariscal, Celia Parcero  y  Mayte Díez. Castillo de la Mota, Valladolid, julio de 2003.











Sara Beatriz Guardia. Conferència en la Universidad de Burgos, abril de 2004.

















Sara Beatriz Guardia y Mayte Díez. 13 de octubre de 2006. Archivo General de Simancas, Valladolid.




Lourdes Amigo Vázquez, entrega de los  premios de la Diputación de Valladolid 2007: Investigación Provincia de Valladolid y Argaya de Investigación.












Victoria López Barahona y Mayte Díez. Junio de 2010. Museo de San Gregorio, Valladolid.


Asunción Lavrin y Lourdes Amigo. Archivo General de Simancas.Noviembre 2010.

Asunción Lavrin y Mayte Díez. Archivo General de Simancas.Noviembre 2010.



Asunción Lavrin. Conferencia maestra en la UNED. Junio 2012.















Marcelo Gumucio y Mayte Díez.
Septiembre de 2012. Bilbao



Mujeres que escriben en América Latina


SARA BEATRIZ GUARDIA

PRESENTACIÓN

Mujeres que escriben en América Latina


Sara Beatriz Guardia (Edición y compilación)


Actas selectas del Tercer Simposio Internacional Escritura Femenina e Historia en América Latina, realizado en Lima del 9 al 11 de agosto, 2006, convocado por el Centro de Estudios La Mujer en la Historia de América Latina, CEMHAL y auspiciado por la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos

Presentación en Congreso Internacional Mujer, Género y Discurso en América Latina. 2 de marzo, 2007. University of Liverpool, UK

Están previstas presentaciones del libro en Brasil, Argentina, México y Perú.

Índice

I ¿Cuándo empezaron a escribir las mujeres? Conventos y corpus barroco. Escritura fundacional. Memoria, autobiografía y confesiones

Ximena Azúa Ríos
Abrir los cofres. La escritura como conocimiento de sí misma

Asunción Lavrin
La madre María Magdalena Lorravaquio y su mundo visionario

Raquel Gutiérrez Estupiñán
Espacio, género y escritura. Autobiografía de una monja poblana

Ana María Peppino Barale
Escritura Femenina desde la clausura Carmelita

Grady C. Wray
Los sermones escondidos de Sor Juana Inés de la Cruz

Robin Ann Rice
La loa como autobiografía intelectual: El mártir del sacramento, san Hermenegildo de Sor Juana Inés de la Cruz

Guillermo Schmidhuber de la Mora

La dramaturgia de Sor Juana Inés de la Cruz, su máxima osadía

Margarita Saona

La autobiografía intelectual como antinomia en la escritura de mujeres

Gabriela Ovando

Benditas Plumas

II Nuevos Saberes: Imágenes de las mujeres siglo XVII-XVIII

Rocío Quispe-Agnoli
¿Cómo hablar hoy de una identidad femenina colonial?: entre la representación de la realidad y el simulacro discursivo

Olimpia García Aguilar
La voluntad al escribir y la persuasión de su palabra: Tres textos femeninos novohispanos

Giancarla de Quiroga
Entre la colonia y la postmodernidad: la pasión de la escritura en dos mujeres en Al rumor de las cigüeñas de Gabriela Ovando


III Románticas del siglo XIX. Escritura femenina y escritura feminista

Rodolfo Fernández y Daria Deraga
Las Mujeres en los textos de Madame Calderón de La Barca

Rocío Ferreira
Transacciones de amor y de dinero: Oro, Género y domesticidad en las leyendas “Andinas” de Juana Manuela Gorriti

Ismael Pinto
Una escritora culta del Siglo XIX: Mercedes Cabello de Carbonera

Isabelle Tauzin Castellanos
Adriana de Verneuil: memorias de un olvido


IV Las rebeldes del sigo XX. Construcción e identidades. A) Utopía y distopía en la novela, escrita por mujeres.

María Fernández-Babineaux
Patrícia Galvão: Entre la Persona y el Personaje

Leonardo García Pabón
Escritura, Autoridad masculina e incesto en Bajo el oscuro sol de Yolanda Bedregal

Paloma Pérez
Del” titán laborador” a las “Muchachas escritoras”. Antología de escritoras antioqueñas, 1919-1950

Sonia Luz Carrillo
Sara María Larrabure, Escritura de mujer en la narrativa de los años 50'

Nelly Martínez
Martha Mercader: escuchando (y oyendo) las voces quedas del pasado

Marianella Collette
La Llave
de Luisa Valenzuela

Sara Beatriz Guardia
En nombre del otro desvalido y excluido por el poder. La escritura de Clorinda Matto y Laura Riesco

Maribel Tovar Curiel
La rebeldía y la marginalidad de las mujeres en Papeles de Pandora y Maldito Amor, de Rosario Ferré

Georgia Seminet
La estética del espacio y la memoria en La Madriguera de Tununa Mercado

Sylvia Carullo
El culto del agua y su magia en Duerme, de Carmen Boullosa

Shelley Godsland
El espejo lacaniano y la construcción de la identidad femenina: el caso de En breve cárcel (1981) de Sylvia Molloy

Virginia ayllón
Cuatro novelistas bolivianas abriendo y cerrando el siglo XX


V Las rebeldes del sigo XX. Teatro y poesía escrita por mujeres

Olga Martha Peña Doria
Las dramaturgas desobedientes de México (1920-1930)

Ana Lúcia Vieira de Andrade
La Mujer Dramaturga en el Brasil del Siglo XX: ¿Entre los Márgenes de Qué Centro?..

Rosa María Gutiérrez
Dos voces femeninas en la dramaturgia del siglo XX en el noreste de México. Donas, novias y pretextos, de Blanca Laura Uribe y Leche y cocaína, de Mónika Muskaria

Stella M. Longo
La prosa periodística de Alfonsina Storni por los derechos civiles de las mujeres. Alfonsina Storni y el campo intelectual

Rachel Galvin
El 'Gran Silencio' de Alejandra Pizarnik

Mirna Yazmín Estrella Vega
Gioconda Belli: entre la liberación y la utopía

Roland Forgues
La poesía de Márgara Russotto y los poemas apócrifos del Diario íntimo de Sor Juana

Suely Reiz
Lo público y lo privado en la estética de Cora Coralina: Imágenes, olores y colores en la resistencia social a la exclusión


VI Amor y escritura. El cuerpo y el deseo

Lucia Lockert
Dialéctica en la subversión de los sexos en la autobiografía de Aurora Cáceres

Lady Rojas
El cuerpo femenino de la prostituta según Catalina Recavarren

Adriana Martínez-Fernández
Sexo y sensibilidad: Recorridos temáticos y discursivos por la narrativa femenina en La Amortajada, Cambio de Armas, y La Nave de los Locos (1984)


VII Discursos de género y práctica histórica: disensiones y consensos

Thomas Ward
Ficción histórica peruana: Las escritoras comprometidas

Teresa Malatian
Destino del género en la escrita autobiográfica de Flora de Oliveira Lima

Gilda Luongo Morales - Alicia Salomone
Discurso y maternidad: Entre mandato y (des)obediencia. Poetas latinoamericanas a comienzos del siglo XX


Militancia política. Violencia y exilio

Roberto Castelán Rueda
Mujeres, Modernidad y construcción de la Nación

María Herminia Di Liscia
Cartas de Cristina desde la cárcel. Identidad, militancia y memoria


Nomadismo y la escritura de las mujeres

Ana María Lassalle - Paula Lassalle
“Escribiré mañana o el domingo”. Migración, género y territorio. Las cartas de Tante Joséphine: sobre su abordaje en la investigación del pasado de la pampa territoriana (1930)

Maria Teresa Medeiros-Lichem
El sujeto nómada y la exploración de la memoria en La travesía de Luisa Valenzuela


VIII Escritura, crítica feminista y canon literario

Ana García Chichester
La mujer en la guerra: hacia una nueva lectura de poetas cubanas del siglo XIX

María Adriana Velasco
La crítica feminista, el dedo en la llaga o el cuestionamiento al canon literario

Diana Miloslavich Tupac
Hacia una teoría feminista de la lectura

Fuente: CEMHAL

1 abr 2007

Escritura de la historia de las mujeres en América Latina. El retorno de las diosas.

CARMEN RAMOS ESCANDÓN


Presentación en la Feria Internacional del libro de Guadalajara: Escritura de la historia de las mujeres en América Latina. El retorno de las diosas. Sara Beatriz Guardia (Comp. Ed.), Tomo II, Ed. Minerva, Lima, 2005.

Como objeto, su portada externa no es especialmente llamativa, la portada monocolor quizá no atrae la mirad inmediata, pero una lectura al titulo despierta de inmediato la sospecha de que se trata de un enfoque nuevo, y basta hojearlo para darse cuenta que el Libro de Sara Beatriz Guardia, la Escritura de la historia de las mujeres en América Latina. El retorno de las diosas, es además de un libro novedoso, una aportación importante por lo menos en varios sentidos. Como el titulo mismo revela, el acento esta puesto no solo en la descripción narrativa de la historia de las mujeres sino en la perspectiva desde la cual se ha escrito esta historia, haciendo especial hincapié en rescatar la voz de las mujeres. Si Michelle Perrot ha dicho que la historia de las mujeres es la historia de la voz de las mujeres la Escritura de la historias de las mujeres en América Latina. El retorno de las diosas, se inscribe en esa perspectiva. En efecto, se trata no solo del rescate de la vida femenina en diferentes momentos y países, sino de la reflexión sobre su significado para ellas. Escritura de la historia de las mujeres en América Latina. El retorno de las diosas, es además de un libro novedoso, una aportación importante por lo menos en varios sentidos. Como el titulo mismo revela, el acento esta puesto no solo en la descripción narrativa de la historia de las mujeres sino en la perspectiva desde la cual se ha escrito esta historia, haciendo especial hincapié en rescatar la voz de las mujeres. Si Michelle Perrot ha dicho que la historia de las mujeres es la historia de la voz de las mujeres la Escritura de la historias de las mujeres en América Latina. El retorno de las diosas, se inscribe en esa perspectiva. En efecto, se trata no solo del rescate de la vida femenina en diferentes momentos y países, sino de la reflexión sobre su significado para ellas.


En primer lugar, integra una aproximación metodológica a cuatro voces donde Sara Beatriz Guardia, Lilia Granillo, Hilda Beatriz Garrido y Juan Andreo, desde diferentes países: Perú, México, Argentina y España, reflexionan sobre lo que ha sido, lo que es y lo que significa la historia de las mujeres poniendo el énfasis en diferentes aspectos. Como en un cuadro cubista que mira desde diferentes ángulos las miradas metodológicas de estos cuatro evangelistas del tema, se orientan a desentrañar a las mujeres, sus historias y sus voces. La propia Sara Beatriz explora los ángulos y las dimensiones de cómo la historiografía reciente, tanto la europea como la norteamericana, fue descubriendo en los últimos tiempos a las mujeres, beneficiándose de visiones, de preguntas distintas que partiendo de la invisibilidad femenina abrieron las puertas a enfoques mas complicados en donde se descubrió a la mujer. Pero el descubrimiento va más allá del rescate de una presencia que no por ignorada es menos importante. Siguiendo a Eric Hobsbawn, Sara Beatriz afirma que el olvido de las mujeres como personajes históricos es paralelo al olvido de las clases oprimidas, pero corrigiéndole la plana al famoso historiador ingles, Guardia afirma que además de visualizar a las mujeres es necesario “estudiar el pasado de las mujeres a través de los ojos de las mujeres”. Al recorrer las décadas de los sesenta y setenta como momentos claves de la herencia feminista contemporánea, Sara Beatriz señala las preguntas que fueron tomando cuerpo al abrigo del auge feminista europeo y norteamericano de ese momento. Las publicaciones francesas “Questiones feministas” y “Cahier pour L’Histoire des femmes” contribuyeron a plantear la importancia de la relación entre la historia de las mujeres y las distintas corrientes de la historiografía, en la construcción de una historia que explicara como se producían los significados de la diferencia sexual en los procesos discursivos de poder, que son los que organizan y legitiman las diferencias. Esta pregunta seguramente es central en la construcción de lo que Sara Beatriz llama el derecho conquistado de las mujeres, el derecho a su propia historia.


Si el feminismo como movimiento social influyó en las temáticas y enfoques de la importancia de las mujeres, Lilia Granillo toma este problema y se interroga sobre las conexiones entre feminismo, poder e historia de mujeres coincidiendo con Sara Beatriz y conmigo sobre la importancia de la historia de la mujer para sustentar la autoafirmación, la seguridad de las mujeres, y construir su fuerza política. Granillo aporta datos duros, es decir porcentajes específicos sobre las múltiples desigualdades femeninas y plantea la necesidad de que sean las propias mujeres quienes pavimenten el camino que permita, reivindicando la diferencia, integrar a la mujer en el espacio público, y esta integración de la mujer en el espacio público resulta para Granillo una estrategia elemental de supervivencia.


En efecto, el sustento histórico de la actuación de la mujer como sujeto político tiene una importancia fundamental en el rescate de su autoestima, de su autoafirmación. La metodología y las preguntas claves para este proceso pasan por el rescate de la identidad de las mujeres, por el abandono del deber ser para abundar en el como se es, como se ha sido. Para Lilia Granillo, es el sentido de la paridad, lo que conlleva una reafirmación del ser y del hacer de las mujeres. Granillo también encuentra en la historia de ellas, el sustento de la afirmación, de la autoestima, que como Rosario Castellanos, en Meditación en el umbral, imagina como posible para las mujeres. “Otro modo de ser humano y libre, otro modo de ser. “


En su recorrido del feminismo en la perspectiva de género señala tres momentos claves del siglo XX: la lucha por el voto y el acceso al espacio publico, la obtención de las libertades corporales, contraconcepción, libre opción sexual, y finalmente el acceso al mundo interior de las mujeres y a la escritura de sus laberintos, de su oasis.


Para Hilda Beatriz Garrido, el feminismo fue el campo fértil en el que los estudios de las ciencias sociales plantaron la pregunta embrionaria: ¿Como se interpreta el orden social y las relaciones entre los géneros? Por su parte, analizando la trayectoria del sexo al género Hilda Beatriz recorre a diferentes autoras para rastrear los orígenes y los matices del concepto de género, que se convierte así en una categoría problemática sujeta a interpretación y crítica más que una verdad dogmática con uso político. Señala que el género es un elemento simbólico de la identidad y reconoce las diferencias en la significación de género que enfrentan a Marta Lamas, a Judith Butler y a Nancy Frazer, al enfatizar diferentes aspectos del concepto de género. Como sus colegas también Hilda Beatriz recorre históricamente la significación del feminismo de los años sesentas, setentas, hasta la actualidad, pero lo rescata sobre todo como un espacio de producción de conocimientos y como un espacio de critica cultural cuya originalidad radica en haber podido conjugar el debate critico y la acción concreta de las mujeres y los grupos de mujeres. Así la violencia, la sexualidad, la memoria histórica, el significado simbólico cobran cuerpo concreto en las acciones y organizaciones de las mujeres. También distingue entre diversas vertientes de feminismo y señala que el feminismo de la diferencia opta por “una practica política y un pensamiento de la diferencia sexual masculina”. Finalmente este articulo subraya la importancia y los caminos recorridos por el feminismo latinoamericano a partir de la década de los ochentas y concluye subrayando la enorme vitalidad que para el feminismo latinoamericano ha tenido haber sido motivado desde fuera de la academia, proporcionando, sin embargo, a las disciplinas como la historia, la antropología, la demografía, la sociología, y otras, sus preguntas mas relevantes.


El ultimo de los artículos teóricos es de Juan Andreo García donde actualiza la importancia de la historia de la familia en el rescate de la mujer señalando el peso en la historia latinoamericana de las estructuras familiares así como la forma en que otras perspectivas historiográficas como la historia de la vida cotidiana, la historia de las mentalidades, de la educación, o de la vida material, han contribuido también al redescubriendo de la mujer, para finalizar con un señalamiento certero sobre la manera en que la imagen histórica del grabado y la fotografía contribuyen también a descubrir la acciones y sobre todo las representaciones de la mujer en el pasado, que tiene significado solo en la medida en que nos ayuda a re- descubrir la significación del presente.


Los otros cuatro capítulos del libro eligen temáticas tanto históricas como políticas y de actualidad. Así, el apartado dedicado a la época colonial, incluye las perspectivas de tres de los más importantes países iberoamericanos. En ese recorrido histórico del prehispánico la conquista y el virreinato, Perú, México y Colombia ejemplifican los casos que ilustran la presencia y la condición femenina. Maria Rodríguez Shadow inicia un debate en su artículo sobre la condición de las mujeres latinoamericanas que dialoga con el artículo de Blanca López de Mariscal sobre “La mujer en el drama demográfico de la Nueva España. Si Rodríguez Shadow y López de Mariscal se preguntan sobre las mujeres indígenas, Sara Beatriz Guardia, nos lleva a un estudio del caso de una noble indígena peruana, Francisca Pizarro, cuya trágica infancia transcurre en medio de las guerras civiles entre españoles y el asesinato de su padre, el conquistador Francisco Pizarro. Considerada un peligro para los intereses de la corona, a pesar de ser la mujer mas rica de Perú fue desterrada a España, donde vivió el resto de sus días, casada con su propio tío, Hernando Pizarro casi treinta anos mayor que ella. Ejemplo del proceso de asimilación de las mujeres nobles indígenas a la elite española, Francisca ejemplifica, nos dice Sara Beatriz, el proceso de mestizaje cultural de superposición de culturas.


También sobre las mujeres indígenas, pero en una perspectiva de corte historiográfico, el artículo de Maria Teresa Diez Martín y de Celia Maria Percero Torre, nos propone un mapa de las diferentes corrientes teóricas que atienda las relaciones multidisciplinarias y sistemáticas de las corrientes historiográficas de los estudios sobre el tema. Nuestras autoras sostienen la escasez de enfoques históricos frente a las temáticas sociológicas, antropológicas y etnohistóricas que han prevalecido en los enfoques sobre las mujeres coloniales. Pero no todo esta perdido, nuestras autoras afirman que las últimas tres décadas han registrado un avance importante en la singularización de la historiografía latinoamericana, cada vez más ella misma y más lejos de la presencia europea y anglosajona, en especial a partir de la década de los setenta. La polémica entre la propuesta de la continuidad del patriarcado indígena en la época colonial y la de ordenaciones de género mas igualitarias en base a la complementariedad sexual de los sistemas de trabajo. Otra temática central para las mujeres coloniales ha sido el estudio de las instituciones religiosas y civiles que estructuran la vida de las mujeres. La ley y los espacios de intersección entre el obedézcase pero no se cumpla afectaron particularmente a las mujeres, pero han sido las religiosas coloniales quienes han recibido mayor atención historiográfica, señalándose también la complejísima relación entre religión y género y desde luego la constancia de la trasgresión a la normativa legal y moral. En ese mismo sentido nuestras autoras señalan la relevancia del discurso evangelizador para controlar la sexualidad indígena, especialmente la de las mujeres que muchas veces se refugian en la magia amorosa como forma de respuesta e intento de conservación de prácticas ancestrales. En el caso del Perú las autoras reflexionan sobre cómo el rescate desde la historia de las mujeres indígenas incidió en los proyectos programáticos del feminismo peruano, dándose así una conjunción entre activismo y academia, que sin embargo tuvo pocos efectos. No obstante los estudios de los sistemas de género andinos han sido de primera importancia para el conocimiento de los valores morales y de género en la sociedad andina.


Si en el caso del Perú, los estudios coloniales no han sido tan abundantes como en México, en Nueva Granada en cambio las investigaciones recientes demuestran la abundancia de los vínculos interraciales, a pesar de que no se legitimaron las relaciones entre propietarios y esclavas. Al decir de Maria Cristina Navarrete en su artículo: “De amores y seducciones, el mestizaje en la Audiencia del Reino de Granada en el siglo XVII”. La época colonial también queda documentada en este libro con la enorme complejidad que le dan los amores y desamores en el sur peruano de los que se ocupa Bernard Lavalle, quien menciona en su análisis de las causales de divorcio y nulidad la falta de disciplina matrimonial, la negación al reconocimiento de la paternidad y las faltas al honor del marido como las causas más comunes denunciadas por las que las esposas. Su trabajo completa la media docena de excelentes artículos que conforman esta parte del libro y que nos entregan una vez más la heterogeneidad de la abigarrada sociedad colonial, confirmando que el género y la etnia son actores fundamentales en la conformación de los patrones de conducta que restringen a las mujeres.


Mujeres también, pero esta vez, dotadas de voces nuevamente descubiertas, muchas veces desconocidas, son las del capítulo que incluye siete artículos sobre la creación literaria femenina. Están rescatadas aquí Mañuela Sáenz, Clorinda Matto de Turner, las poetas cubanas independentistas, la importancia de la escritura femenina en el Diario de México y las escritoras contemporáneas del cono sur, así como las poetas peruanas, por no mencionar el articulo de Diana Miloslavich que reflexiona sobre las miradas de mujer enfocada al trabajo de otra mujeres. Quizás lo más notable del este apartado es lo que se refiere al rescate de voces femeninas decimonónicas, desconocidas algunas, o vistas desde una perspectiva nueva en otros casos. La critica a las criticas de Miloslavich significan un enfoque nuevo a autoras tan conocidas como Flora Tristán o Clorinda Matto de Turner.


Precisamente una entrevista con Francisca Zubiaga y Bernales de Gamarra, la conocidísima Mariscala, inaugura el cuarto capítulo del libro, que consta de seis artículos en los que se analiza la complejísima relación entre mujeres y poder. A este respecto el rescate de dos mujeres del siglo XIX, la propia Mariscala y Nisia Floresta corrige el enfoque común que solo reconoce la relación entre poder y mujer como si existiese únicamente a partir del siglo XX. Aquí, en el caso de la Mariscala, a quien Flora Tristán conoció y entrevistó, se reconoce su hambre de poder, el ejercicio inclusive autoritario del mismo, y sobre todo la determinación de romper con los parámetros de la conducta femenina, instalándose, en los márgenes sociales “para hace valer sus derechos como gobernadora ante un mundo exclusivamente varonil”, pecado imperdonable que la sociedad de su tiempo y la historiografía tradicional no le han perdonado. Sin embargo, el rescate en este libro hecho por Ana Maria da Costa nos permite ver desde otra óptica a esta fascinante figura. El caso de Nisia Floresta, resulta más sorprendente si se tiene en cuenta que fue la primer feminista brasileña que ya en 1832 publicó: “Los Derechos de las Mujeres e Injusticia de los hombres”, constituyéndose en la primer mujer brasileña que rompe el aislamiento del espacio publico y se inserta como una voz legitima en el espacio privado, desde donde legitima los también legítimos derechos de la mujer apoyada en sus lecturas de Mary Wollstonecraft.


Por su parte Viviana Severino rescata la importancia del pensamiento socialista en Argentina, concretamente en la provincia de Mendoza a través de la publicación del periódico “El Socialista” y los centros femeninos que impulsaron el voto libre y secreto para todos y mejores condiciones laborales para las mujeres y sus hijos. Con estos planteamientos teóricos “El Socialista” incidió definitivamente en “el pensar a la mujer como sujeto pleno de derechos, con igualdad de capacidades y meritos, y tratar de rescatarla de la desigualdad y exclusión.” El peronismo argentino y la incorporación de la mujer a través de sus políticas de salud, bajo el supuesto de que las mujeres tienen derecho a la salud solo en cuanto son miembros de la familia, y como madres concretamente. Feminismo maternalista y peronismo con usados pues para contener la capacidad organizativa de las mujeres. María Herminia Di Liscia, Ana María Rodríguez, y Mirta Zink señalan que las políticas peronistas conservan facetas de la feminidad tradicional al mismo tiempo que incorporan nuevas responsabilidades que demandan de las mujeres conocimientos y destrezas que son incorporadas junto con la imagen femenina clásica. También de Argentina, pero de la época anterior al peronismo y del discurso medico jurídico se ocupa Silvia Di Liscia y Maria José Billorou, relacionando la histeria con la criminalidad de género tanto en sus prácticas discursivas como en la aplicación de la ley, que responde a estereotipos de género que inciden en las decisiones de médicos y juristas, en la aplicación de la ley para sujetos hombres o mujeres.


El carácter represivo del aparato de estado es el objeto de análisis del artículo de Valentina Peguero sobre el asesinato de las hermanas Mirabal en la dictadura dominicana de Rafael Trujillo. Amén del relato histórico, la autora rescata también la importancia de su significación señalando como este asesinato ha inspirado una campaña que se opone a la violencia contra las mujeres. La última sección del libro se centra pues en la violencia contra las mujeres, tema tan contemporáneo como antiguo según muestra este libro cuando establece la importancia del asunto en el pasado reciente de Latinoamérica. Allí, Lourdes Peruchena y Marina Cardoso señalan la fuerza de la memoria, también cruzada por el género, en la voz testimonial de las mujeres presas políticas en las cárceles del Uruguay, cuyas experiencias de prisioneras permiten una cercanía única al sentir y el actuar colectivo de las mujeres. También de mujeres uruguayas, pero exiladas ésta vez, nos habla Enrique Coraza de los Santos, quien contextualiza el exilio uruguayo en Barcelona desde una perspectiva mas historizante que nos permite reconocer la forma especifica en que las mujeres allí refugiadas se encargaron de denunciar y difundir los horrores de la dictadura que las había forzado a abandonar su país.


Otra forma de ejercer la memoria femenina es desde escritoras argentinas como Luisa Valenzuela, Tununa Mercado, entre las más destacadas. Mujeres que, desde el refugio del exilio, también pudieron trasmitir su experiencia en piezas literarias que una vez más dan cuenta de la sensibilidad de la voz femenina, según nos dice Marianella Collette. Por su parte, Silvina Jensen nos recuerda que las mujeres en el exilio son las olvidadas, lo que ella llama la doble subrepresentación o falta de memoria, la del exilio en la memoria colectiva argentina y la de las mujeres en las narrativas públicas y en los relatos históricos sobre el exilio. Jensen reflexiona sobre la mayor presencia de mujeres en el exilio que en la desaparición, fenómeno que ella explica en tres aspectos de la dimensión política: el lugar que la mujer ocupa en la militancia política, el sentido de la persecución a exilados y acompañantes, y el grado de compromiso político de las exiladas con el país que les acoge. La reflexión de Jensen subraya como los valores de la feminidad tradicional, como la maternidad, se redimensionan como espacios y actitudes infernales para una dictadura que por otra parte proclama la maternidad y la familia, como los espacios de una identidad femenina que al pasar de sumisa a militante, cambia de signo, mostrando una vez más que los esquemas de conductas de género están cruzados por la política.

Este texto se reproduce aquí bajo la expresa autorización de CEMHAL y su directora Sara Beatriz Guardia


ÍNDICE DE LA OBRA


Escritura de la Historia de las mujeres en América Latina. El retorno de las Diosas.

PRESENTACIÓN

I DEBATES TEÓRICOS

***Historia de las Mujeres: Un derecho conquistado. Sara Beatriz Guardia (Perú)

***La escritura de la historia como gestión de la identidad, perspectiva de género. Lilia Granillo (México)

***Identidades de género. Prácticas y significaciones.Hilda Beatriz Garrido (Argentina)

***La historia de la familia en América Latina Hoy: “Otras historias”. Juan Andreo (España)

II MUJERES PRECOLOMBINAS. CONQUISTA ESPAÑOLA Y VIRREINATO

***La condición de las mujeres mesoamericanas. Notas para el inicio de un debate. María Rodríguez Shadow (México)

***Las mujeres de la elite cuzqueña en el drama de la conquista. La mestiza Francisca Pizarro y su viaje a España (1534-159)Sara Beatriz Guardia (Perú).

***La mujer en el drama demográfico de la Nueva España. Blanca López Mariscal (México) ***Perspectivas Historiográficas: Mujeres Indias en la sociedad Colonial Hispanoamericana. Siglo XVI-XVIII.María Teresa Díez Martín. Celia Parcero Torre (España)

***De amores y seducciones. El mestizaje en la Audiencia del Nuevo Reino de Granada en el siglo XVII.María Cristina Navarrete (Colombia)

***Amor, amores y desamor en el sur peruano (1750-1800). Bernard Lavalle (Francia)

III CREACION LITERARIA FEMENINA

***Manuela Sáenz y las furias negras.Silvia Miguens (Argentina)

***Entre la nación y el quehacer poético: Notas sobre poetas cubanas en torno al período de la independencia (1858-189)Ana Chichester (Cuba)

***Las novelas de Clorinda Matto de Turner y las estrategias de legitimación de un nuevo discurso femenino. Gloria Hintze (Argentina)

***Del "diario" personal al Diario de México. Escritura femenina y medios impresos durante la primera mitad delsiglo XIX en México. Lucrecia Infante (México)

***Voces femeninas, discurso femenino o nuevas alternativas en la literatura de mujeres.Diana Miloslavich (Perú).

***Estrategias performativas en la construcción del género: mujeres escritoras contemporáneas en el Cono Sur de América..Graciela Ravetti (Argentina)

***Orientaciones y tendencias de la poesía del Perú escrita por mujeres. Roland Forgues (Francia).

IV CIUDADANÍA, POLÍTICA Y GENERO

***Una mujer con poder Doña Francisca Gamarra: “La Mariscala”. Ana María da Costa Toscano (Portugal)

***Nisia Floresta Brasileira Augusta: Pionera del feminismo brasileño siglo XIX. Constância Lima Duarte (Brasil)

***La defensa de los Derechos Políticos de la Mujer a través de las páginas de “El Socialista”. Viviana Ceverino (Argentina)

***Género, salud y ciudadanía en los primeros gobiernos peronistas, Argentina 1946-1955.María Herminia Di Liscia, Ana María Rodríguez, Mirta Zink (Argentina)

***Las Mirabal: Lucha Política y la no Violencia contra las Mujeres. Valentina Peguero (República Dominicana).

***Locura y crimen en el discurso médico-jurídico. Argentina, Territorio Nacional de la Pampa, 1900.María Silvia Di Lisia -María José Billorou (Argentina)

V VIOLENCIA POLÍTICA ***"Yo soy la misma libertad". La construcción de género y la memoria de las presas políticas uruguayas.Lourdes Peruchena - Marina Cardozo (Uruguay)

***El exilio de las escritoras argentinas en la última dictadura (1976-1983).Marianella Collette (Canadá)

***Las mujeres uruguayas exiladas en España.Enrique Coraza (España)

***Reflexionar sobre el lugar de las mujeres en la memoria del exilio. Las exiladas argentinas en Cataluña. Silvina Inés Jensen (Argentina)

Sara Beatriz Guardia (Compilación y Edición). Escritura de la Historia de las Mujeres en América Latina. El retorno de las diosas. Tomo II. Lima: Editorial Minerva, 2005. Coedición: Centro de Estudios La Mujer en la Historia de América Latina, CEMHAL; Facultad de Ciencias de las Comunicación de la Universidad de San Martín de Porres, Lima, Perú; Centro de Estudos Latino-Americanos, Universidad Fernando Pessoa, Oporto, Portugal; Foro de Estudios Culturales de Latinoamérica, Viena, Austria.

FUENTE:CEMHAL, http://webserver.rcp.net.pe/cemhal/

El miedo en el Perú. Siglos XVI al XX,

CLAUDIA ROSAS LAURO

(editora). El miedo en el Perú. Siglos XVI al XX, Pontificia Universidad Católica del Perú Fondo Editorial- Seminario Interdisciplinario de Estudios Andinos, Lima, 2005.


“¿Por qué ese silencio prolongado sobre el papel del miedo en la historia? Sin duda a causa de una confusión mental ampliamente difundida entre miedo y cobardía, valor y temeridad. Por auténtica hipocresía, lo mismo el discurso escrito que la lengua hablada –ésta influida por aquél- han tendido durante mucho tiempo a camuflar las reacciones naturales que acompañan a la toma de conciencia de un peligro tras la apariencia de actitudes ruidosamente heroicas”


Jean Delumeau. El miedo en Occidente

Hace ya varios años, el historiador Jean Delumeau destacó la omnipresencia del miedo en la sociedad occidental y la poca atención que se le había prestado en el discurso histórico. El silencio sobre el miedo lo atribuye el autor, a que se equiparaba temor con cobardía[1]. Esta reflexión se apoya en que la historia llamada tradicional o positivista, hasta las primeras décadas del siglo pasado, se había ocupado tradicionalmente de los hombres valientes y las gestas heroicas de los pueblos; entonces, en un discurso histórico como éste no había espacio para ocuparse de los temores que aquejaban a los individuos y las colectividades, más aún si estos miedos eran sinónimo de pusilanimidad o cobardía


Sin embargo, la inicialmente escasa y luego muy rica reflexión sobre temas como éste, se debió a importantes cambios en los campos de la historia y la psicología[2], así como a la demanda de la sociedad por explicar ciertos fenómenos sociales. En efecto, un importante cambio historiográfico se inició hacia 1920 con la Nueva Historia y los historiadores franceses Marc Bloch y Lucien Febvre, quienes en sus investigaciones se interesaron por la comprensión de ciertos elementos psicológicos de carácter colectivo[3] y reflexionaron sobre el temor y el deseo de seguridad desde el punto de vista histórico[4]. Al mismo tiempo, desde el campo de la psicología, los trabajos de Sigmund Freud y luego de algunos de sus discípulos, se acercaron a la historia en busca de explicaciones sobre los orígenes de algunas condicionantes y fijaciones en la mente humana. A partir de la década de 1960 surgieron nuevos temas y se dio la apertura de nuevos campos de interés que vinculaban aún más la historia y la psicología, tales como la Psicohistoria, la Historia de lo Imaginario o la Historia de las Mentalidades[5]. Como señala Peter Burke, se dio un proceso de atomización y fragmentación de la historia en diferentes campos de estudio[6], al mismo tiempo que una democratización de la misma al emerger como protagonistas de la historia sujetos antes olvidados como las mujeres, los niños, los pobres o los locos. Siguiendo los derroteros de esta evolución, el interés por el miedo como objeto de estudio poco a poco ganó un espacio y en este contexto historiográfico se enmarcan las obras del historiador del miedo, Jean Delumeau[7], cuyo libro La peur en Occident constituye el primer intento de sistematización del estudio del miedo en la historia[8]. Sin embargo, la historia del miedo más que ser un campo específico de estudio, es una perspectiva de análisis[9] y un tema cuya reflexión, más recientemente, se ha visto favorecida por la percepción de haber iniciado una etapa de terrorismo globalizado y un estado de vigilia permanente a partir del atentado de las Torres Gemelas en setiembre de 2001, con todas las consecuencias que ello ha acarreado a nivel mundial.


La reflexión sobre esta temática es, indudablemente, importante porque el miedo es uno de los elementos que acompaña al hombre en su recorrido histórico y con el que el ser humano entabla un diálogo permanente. Si bien la historiografía peruana se ha ocupado tangencial o indirectamente del tema, no ha abordado el miedo como elemento integrador en el análisis histórico. Ante la ausencia de una reflexión global sobre esta problemática en el contexto peruano, surge la presente publicación que tiene su origen en la mesa titulada El miedo en la historia del Perú realizada en el marco de la Conferencia Internacional Al fin de la batalla, evento organizada por el Seminario de Estudios Interdisciplinarios Andinos (SIDEA) que se llevó a cabo en Lima entre los días 15 y 18 de noviembre del 2001. El tema del encuentro giraba en torno de la violencia y el conflicto, aspectos que están íntimamente vinculados con el miedo y sus múltiples manifestaciones. A partir de esta reflexión, junto con el historiador Luis Millones, se planteó la realización de una mesa, dedicada al análisis del fenómeno del miedo en el contexto peruano enfocado desde diferentes perspectivas de estudio. En este sentido, la publicación ―que recoge gran parte de las ponencias presentadas en esa ocasión, además de otras colaboraciones incluidas posteriormente―, constituye un primer intento de aproximación al tema del miedo en nuestro contexto, que no nace de una moda intelectual sino de la necesidad de identificar nuevos elementos que promuevan una mejor comprensión de las causas y efectos de los conflictos y la violencia en nuestra historia.


A través de los artículos presentados, haremos un recorrido histórico de diferentes miedos que, ordenados de acuerdo con una secuencia cronológica, van desde el mundo colonial hasta el presente y son enfocados desde una perspectiva multidisciplinaria que abarca no solo la disciplina histórica, sino también la psicología, la sociología, la filosofía, entre otras. Cada autor, entonces, ha analizado el miedo a partir de su campo de investigación y premunido con los instrumentos de análisis propios de su especialidad. Al inicio se ofrece, a partir del artículo del historiador Fernando Rosas Moscoso, los lineamientos generales para el estudio del miedo en la historia. Así, el libro comienza con una reflexión teórica sobre el tratamiento del miedo desde el punto de vista histórico, a partir de la cual el autor establece una serie de variables para el análisis del miedo y una tipología del mismo en la que se recogen los más relevantes miedos colectivos. De esta manera, se establece una relación de diferentes manifestaciones concretas del temor ligadas con la subversión del orden sea natural, sociopolítico, espiritual, entre otros, que incluyen también temores de reciente aparición en la historia. Esta tipología de los miedos en su perspectiva histórica permite visualizar las posibles líneas de investigación y, a la vez, establecer relaciones entre las más diversas expresiones del miedo en la historia.


Luego de la reflexión teórica, se encuentra un grupo de trabajos (Flores, Salas y Lavallé) centrados principalmente en los siglos XVI y XVII, proyectándose algunos de ellos hacia el XVIII. Por una parte, el artículo de Ramiro Flores aborda la amenaza del ataque pirata, en un arco temporal de más de 150 años, desde la perspectiva del otro para analizar cómo los prejuicios frente a los “enemigos extranjeros” fueron impregnando la mentalidad colonial. En efecto, a través de un estudio casuístico, Flores ve cómo el asedio de piratas y corsarios no solo provocó grandes pérdidas materiales; sino que, sobre todo, sembró el temor al extranjero en la mentalidad colectiva. El miedo a los piratas encerraba por tanto, no solo el temor a la violencia, sino a la contaminación foránea con su germen de maldad y herejía. El autor, a la vez que enfoca la esfera mental colectiva, introduce la variable social para medir las reacciones de los diferentes estratos sociales ante la amenaza pirata. Así, mientras los grupos subalternos vieron en una invasión pirática la posibilidad de redención, hubo grupos de poder que instrumentalizaron el miedo a los piratas para conseguir beneficios económicos concretos. Por otro lado, Miriam Salas desarrolla un caso de excomunión en la ciudad de Huamanga del siglo XVII para comprender lo que esta significó para los hombres de aquel tiempo y las consecuencias económicas y políticas de la misma. Así, la excomunión expedida en 1680, dentro de una coyuntura de auge de los obrajes del Sur andino, permite un acercamiento a la sociedad que la produjo y a la historia de la ciudad de Huamanga desde sus orígenes. La autora presenta el entramado de relaciones de la familia Oré, siendo relevante su vinculación con la Iglesia a través de la fundación del convento de Santa Clara. El análisis privilegia el estudio de los aspectos sociales y económicos de la región ―a la cual la autora ha dedicado muchos años de investigación― que giran en torno de la excomunión como mecanismo de presión para resolver los conflictos y litigios, en este caso en favor de la autoridad religiosa.


El historiador Bernard Lavallé aborda un aspecto poco tratado y escasamente documentado, el de las relaciones entre padres e hijos a fines del siglo XVII a través del análisis de una consistente cantidad de alegatos para la nulidad de profesión. En la Lima colonial, los frailes recurrieron a menudo a la posibilidad que les ofrecía el derecho canónico de solicitar la anulación de sus votos. El principal motivo de haber ingresado a los claustros de manera involuntaria que esgrimían los demandantes se debía a problemas familiares de varios tipos, principalmente a la presión de los padres quienes recurrían hasta a las amenazas de muerte o el exilio a Chile. La violencia psicológica era, la más de las veces, el preludio del maltrato físico. El convento se convertía, entonces, en el refugio seguro frente a una serie de peligros y temores mostrados por Lavallé mediante la casuística. Tal como señala el autor, “el miedo es uno de los protagonistas más constantes en esas historias de vida”, en las que se puede distinguir dos tipos: el “miedo reverencial” prodigado hacia los padres, que ―aceptado socialmente― tenía el status de concepto jurídico, y el “justo miedo”, que nacía de la violencia de los padres y, por consiguiente, invalidaba las decisiones de los hijos. A través de un considerable acervo documental, el autor observa las relaciones padres/hijos de la época signadas por el autoritarismo, la conflictividad y los temores.


Otro conjunto está constituido por los trabajos (Sánchez, O’Phelan y Rosas Lauro) dedicados al siglo XVIII. Por una parte, el trabajo de Susy Sánchez analiza los temores desencadenados por el terremoto de 1746 para ver cómo la ciudad de Lima fue modelada por el miedo, componente importante en la configuración de la vida urbana limeña. En principio, la autora explica la dinámica del miedo en una coyuntura sui generis que vivió la Ciudad de los Reyes, entre 1746-1750, cuando se registraron una serie de miedos conjugados (al mar, el fuego, la peste, la plebe) que tenían su origen en el terremoto de 1746. Así, Sánchez observa cómo esta coyuntura alcanzó su clímax, cuando a mediados de 1750 se descubrió una conspiración planeada por la élite indígena mestiza en la capital, que tuvo un papel gravitante en la reconstrucción de la ciudad de Lima, llegando a tener un peso más significativo que el terremoto en sí. Al mismo tiempo, aborda las repercusiones en el ámbito religioso, urbano y cultural.


Por otro lado, Scarlett O’Phelan analiza el miedo al indio y a la plebe que desencadenaron las rebeliones anticoloniales durante el siglo XVIII, sobre las cuales ha trabajado extensamente la autora. Para ello, empieza por definir el concepto de plebe surgido del amplio mestizaje entre españoles, indios y negros que llevó a la aparición de las castas, que fueron posteriormente englobadas, junto con los indios, bajo el concepto de plebe. Asimismo, la autora estudia el discurso sobre la plebe, a la que se le achacaban todo tipo de defectos: vagabundos, proclives al hurto, de conducta disipada y poco temor a la autoridad. O´Phelan demuestra como las rebeliones que estallaron durante el siglo XVIII contribuyeron a forjar la construcción del miedo a la plebe, y en dicho proceso jugaron un papel relevante varios elementos que son analizados con profundidad: el rumor, la sobredimensión de los acontecimientos a través de los pasquines, el ataque a los símbolos de poder y a las propias autoridades coloniales y los efectos visuales para atemorizar al enemigo. Según la autora, la conjugación de estos factores creó una incertidumbre e inseguridad en las autoridades coloniales que llegó a desembocar en un verdadero miedo colectivo que se prolongará durante el período republicano. Finalmente, Claudia Rosas Lauro estudia los miedos desencadenados por la Revolución Francesa en el Perú en la década de 1790 a partir del análisis de los procesos informativos y la representación de la revolución. El trabajo estudia cómo la Revolución Francesa alimentó el temor que ya existía en el gobierno y la élite colonial a una revolución del pueblo, y la reactivación de ese miedo prístino a la subversión generó un abanico de comportamientos y actitudes, cuyo análisis es relevante no solo para la comprensión del rol de los grupos de poder en la sociedad colonial de fines del siglo XVIII, sino también durante el proceso de independencia.


Luego, tenemos dos artículos (Mazzeo y Mera) que se encargan de estudiar los miedos desencadenados durante el proceso de Independencia con diferente enfoque y material documental de distinta naturaleza, por lo que se complementan. Por una parte, Cristina Mazzeo aborda el tema recurriendo al estudio de la correspondencia legada por la familia Lavalle y apoyándose en una serie de instrumentos teóricos de la psicología tales como la persuasión y la sugestión, el rol de la imitación y del rumor, el triunfalismo y la deserción; todos ellos presentes en los acontecimientos, sobretodo militares, ocurridos entre 1816 y 1824. El valor de la aproximación al tema está justamente en el intento de tender puentes entre ambas disciplinas, la historia y la psicología. Por otro lado, Arnaldo Mera estudia una coyuntura muy precisa, el momento de la ocupación de Lima por las tropas patriotas en 1821, explotando sobretodo una información archivística enriquecedora, el Juzgado de Secuestros, y pasando revista a información periodística así como aquella producida por viajeros. A partir de ella, analiza el abanico de temores asociados con la ocupación de Lima por el Ejército Libertador, midiendo las reacciones sobretodo de las autoridades y la elite limeña.


Como suerte de puente entre los temores producidos durante la Independencia y los de carácter político del siglo XX, está el artículo de José Ragas, que abarca el período que va de 1810 a 1930, ocupándose de un aspecto que no ha merecido la atención de los especialistas: los procesos electorales. Una de las ideas principales es que la violencia en medio de la cual se desarrollaron las elecciones fue parte consustancial del proceso mismo. En este sentido, el miedo jugaba un papel importante en ellas; por lo que el autor explora su rol en la opinión pública, cómo podía ser utilizado contra otro candidato, cómo reaccionó la población ante los temores suscitados por las elecciones y a través de qué medios se buscó obtener seguridad y control para terminar con la violencia del sufragio. Otro aspecto relevante en el estudio es cómo el carácter inevitable de las elecciones por ser la principal fuente de legitimidad, dejó como única medida las reformas electorales destinadas a discutir el número de ciudadanos que participarían de ellas. Ragas plantea que, a diferencia de lo que se piensa, la ciudadanía no se conquistó de manera progresiva sino todo lo contrario: de un amplio margen otorgado por las Cortes de Cádiz, se fue cerrando el camino de la participación, aunque con intermitencias y repliegues.


Otro par de artículos (Klaiber y Castro), trata con énfasis los temores políticos colectivos en el Perú del siglo XX, a los que se suma otro (Leigh) de carácter más individual y psicológico que, a su vez, se relaciona con una de las pasiones colectivas nacionales, el fútbol. En el primero de ellos, Jeffrey Klaiber plantea que el miedo al APRA ha sido uno de los miedos políticos más grandes en la historia moderna del Perú. Desde la aparición de este partido en 1930, los peruanos se han dividido en bandos apasionados: o a favor o en contra del APRA. Según el autor, esto se debe al hecho de que el APRA no se presentó meramente como un partido político moderno, sino también como un movimiento casi mesiánico, con elementos fascistas, comunistas, nacionalistas y religiosos, además de sus planteamientos puramente políticos y sociales. A ello se agrega que, durante los años de persecución, los apristas forjaron vínculos fuertes de unión y de solidaridad entre ellos que, en muchos casos, fomentaban un sectarismo interno. Frente a estos hechos, Klaiber concluye que los peruanos no apristas, movidos tanto por razones legítimas como por miedos irracionales, cerraron filas para que el APRA nunca llegara al poder, al menos hasta la época de Alan García.


Por su parte, Denise Leigh mediante una serie de entrevistas, que son parte de un trabajo de investigación más amplio, estudia los temores de dos jugadores de fútbol profesional, Emilio Vargas y Rodolfo Guzmán, entre las décadas de 1950 y 1970. El hecho de que ambos sean inmigrantes permite observar el temor a la capital, la gran ciudad; al mismo tiempo que el miedo a la discriminación, tanto del público como de los propios compañeros. De esta manera, con una formación desde la psicología, Leigh estudia cómo la multitud es un elemento esencial en los temores de estos futbolistas tomando como idea central en el trabajo la adaptación a una ciudad hostil a través del fútbol, que funciona como una herramienta que les facilita esta asimilación, pues les proporciona dos caras: una como migrante rechazado y otra como futbolista aceptado.


Se concluye con una reflexión de Augusto Castro desde la filosofía, que enfoca el papel político del terror y lo relaciona con el poder. Reflexiona sobre cómo el terror ha cumplido también un papel político en la historia última del Perú, pues generar, producir, “sembrar” el terror ha sido un instrumento de la acción política tanto de grupos armados como del Estado mismo. Lo que resalta el trabajo es, justamente, el vínculo del terror con el poder, pues quien tiene el monopolio del poder ―y no solo tiene el poder el que posee la dirección de un gobierno o de un Estado― puede hacer un uso deliberado de la violencia y puede aterrorizar a la población con ella. En realidad, el autor concluye viendo cómo el terror no ha estado ausente del manejo del poder, lo cual podemos observar en nuestra historia más reciente.


Si bien el libro recoge contribuciones que provienen de diversas canteras y analizan un nutrido abanico de miedos en diferentes períodos de nuestra historia y desde diferentes perspectivas de análisis; quedarían por abordar otros enfoques como el de género por ejemplo. También se podría reflexionar sobre tantos otros temas como las instituciones de la represión, la Inquisición sería un buen ejemplo, o en un terreno más contemporáneo, el facismo, los movimientos terroristas y hasta el miedo a la verdad, si pensamos en la labor desarrollada por la Comisión de la Verdad en nuestro país. Asimismo, queda pendiente la discusión sobre la posibilidad de estudiar el miedo en el mundo andino prehispánico que nos acerca también al terreno de la arqueología y la etnohistoria. En todo caso, el libro tiene el objetivo de brindar estudios originales sobre un tema que no ha merecido la atención de los investigadores y que puedan ser tomados como punto de partida para posteriores trabajos de investigación.


Esta publicación no hubiese sido posible sin el apoyo y la confianza brindados por el Seminario Interdisciplinario de Estudios Andinos (SIDEA) al proyecto, por lo que agradecemos en especial a Luis Millones, Max Hernández y Moisés Lemlij. Asimismo, a Luis Bacigalupo, Presidente del Consorcio de Universidades, a Krzysztof Makowski, Jefe del Departamento de Humanidades, y a Fernando de Trazegnies, Presidente del Fondo Editorial de la Universidad Católica del Perú, que han apoyado la publicación de esta obra. También queremos agradecer a Marco Curatola, Mario Millones, Tirso Aníbal Molinari, Augusto Ruiz Zevallos y Rafael Tapia, quienes participaron en la mesa de discusión, enriqueciendo con sus aportes la reflexión sobre el tema. Finalmente, agradecemos a los autores, quienes asumieron el riesgo de abordar un tema difícil y novedoso como es el estudio del miedo en el Perú. Sin ellos, esta publicación no habría sido posible.


Claudia Rosas Lauro

Pontificia Universidad Católica del Perú


Instituto de Estudio Humanísticos-Universidad de Florencia



[1] Jean Delumeau. La peur en Occident. París: Fayard, 1978.


[2] Para ver antiguos y nuevos derroteros entre la historia y la psicología consultar Fernando Rosas. El Hombre y el Dominio de los Espacios: Mecanismos Oníricos y Temores en la Expansión Europea (Siglos XIII-XV). Cuadernos de Historia V. Lima: Universidad de Lima, 1988


[3] En la obra Los Reyes Taumaturgos. México D.F.: Fondo de Cultura Económica, 1988 [1924], Marc Bloch investiga sobre la creencia en el poder milagroso de sanación que tenían los reyes con el fin de penetrar en la mentalidad del hombre medieval. Por su parte, Lucien Febvre analiza los orígenes de la incredulidad a través de la obra de Rabelais, en su libro El problema de la incredulidad en el siglo XVI: la religión de Rabelais. Madrid: Akal, 1993 [1942]. Ambos historiadores recurren a la psicología para ofrecer explicaciones históricas de diferentes fenómenos.


[4] Lucien Febvre. “La sensibilité et l’Histoire”, en Annales. París, 1941. Del mismo autor : “Pour l’histoire d’un sentiment: le besoin de sécurité”, en Annales. París, 1956.


[5] Véase Jacques Le Goff (coord.). La Nuova storia. Milano: Mondadori, 1980.; Philippe Ariès. “La historia de las mentalidades”, en Diccionarios del saber moderno: La Nueva Historia. Bilbao: Mensajero, 1979.; Michel Vovelle. Aproximación a la Historia de las Mentalidades Colectivas. Cuadernos de Historia XII. Lima: Universidad de Lima, 1991., y del mismo autor, Ideologías y mentalidades. Barcelona: Ariel, 1985.; Solange Alberro. “La Historia de las Mentalidades: trayectoria y perspectivas”, Historia Mexicana, Vol. XLII, Nº 2. México, 1992.


[6] Peter Burke. “Obertura: la nueva historia, su pasado y su futuro”, en Peter Burke (ed.). Formas de hacer historia. Madrid: Alianza, 1993.


[7] Jean Delumeau. “Une enquête historiographique sur la peur: vers quoi ? Pour-quoi ? Comment ?”, en L’Histoire et ses Méthodes. Lille: Presses Universitaires de Lille, 1981.; La péché et la peur. La culpabilisation en Occident, XIII-XVIII. Paris: Fayard, 1983.; Rassurer et protéger. París: Fayard, 1989.; “La religión y el sentimiento de seguridad en las sociedades de antaño”, en Historiografía francesa. México: varios edit., 1996.; L’aveu et le pardon. Les difficultés de la confession XIIIe-XVIIIe siècle. París: Fayard, 1992.; “Mentalidades religiosas en el occidente moderno”, en Lienzo 18. Lima: Universidad de Lima, 1997.


[8] Véase en el mismo volumen el artículo de Fernando Rosas. “El miedo en la historia: lineamientos generales para su estudio”.


[9] El mismo Jean Delumeau se define como un historiador de las mentalidades religiosas y su interés por el estudio del miedo se entiende desde esta perspectiva. Jean Delumeau. “Mentalidades religiosas en el occidente moderno”, en Lienzo 18. Lima: Universidad de Lima, 1997.

Un protagnista do autonomismo galego,

ISRAEL SAN MARTÍN
CORES, Baldomero, Enrique Rajoy Leloup. Un protagnista do autonomismo galego, Diputación de Pontevedra, Pontevedra, 2005.

Los orígenes intelectuales de Rajoy

Israel Sanmartín, Universidad de Santiago de Compostela

Baldomero Cores ha completado con un trabajo dedicado a Enrique Rajoy Leloup su trilogía dedicada al proceso autonomista gallego. Previamente, le había dedicado un libro a Alexandre Bóveda y casi a la vez que el de Rajoy ha publicado uno dedicado a Osorio Tafall. El de Rajoy, que es el abuelo del actual jefe de la oposición del parlamento español, es un libro voluminoso pero ágil. Por encima de todo ello, ofrece, como siempre, las maneras siempre exclusivas, diferentes y transgresoras del autor.

En esta ocasión Cores ha evitado en la redacción de su libro todos los intervencionismos posibles. De tal forma, ha tallado un personaje, el de Enrique Rajoy Leloup, sin las interferencias morales de la derecha, sin la intromisión cultural e ideológica de la izquierda y sin la mediación sentimental del nacionalismo. Se ha mantenido en un difícil equilibrio sólo logrado gracias a su dominio terminológico, histórico y cultural de la época, y por su olfato para entender el alcance real de las consecuencias de los hechos. Esa es una característica fundamental de libro; esa armonía entre las ideas y los hechos del personaje, ese juego malabar que le hace mostrar un biografiado muy matizado y rico en todos sus aspectos. Incluso gracias a eso vemos muchos de sus defectos. Cores ha logrado cambiar las cañerías con el agua abierta a toda presión, y ese es un mérito muy de agradecer, pues tanto la época como el personaje son muy proclives a dejarse llevar por el guerracivilismo historiográfico que se ha abierto en los últimos tiempos.

Más allá de esas consideraciones generales, Enrique Rajoy fue un hombre conservador y católico, y a la vez uno de los impulsores más significativos del Estatuto gallego del 36. Era un sujeto “gris”, en principio sin mayor importancia, lo que demuestra el interés para la historia de los personajes a la sombra. Seguramente sería mucho más fácil para Cores elegir a otro protagonista con más nombre para explicar los entresijos del Estatuto, pero ha elegido a Rajoy porque es una persona clave para muchas cuestiones, sobre todo en lo procedimental y lo administrativo, aunque no tanto en la parte intelectual. La elección de un actor secundario ofrece la posibilidad de recurrir a gente semianónima para construir la historia, con lo que aquí Cores también se queda en ese equilibrismo entre la historia de los grandes hombres, y esa historia de las masas utilizada como mero instrumento justificativo. El autor escoge un personaje que entendemos tanto en sí mismo como a través de con quien se relaciona, puesto que salen a relucir muchas de las cuestiones y entresijos de la sociedad civil de la época (Rajoy incluso fue cesado de su cargo como profesor universitario e inhabilitado para cargos públicos con la llegada de la dictadura).

También muestra muy bien Cores que Rajoy, al igual que Bóveda o Tafall, fueron simples voceros de un sentimiento más colectivo y de la necesidad de un pueblo de buscar más identidad y capacidad de autogobierno, aunque sea desde una postura autonomista. “La autonomía es la renovación, el despertar de todos los valores gallegos. Significa, por tanto, la autonomía el progreso hacia el cual caminar en marcha ascensional, los pueblos que no quieren morir”, escribe Rajoy descubriendo sus limitaciones teóricas. Cores precisa como Rajoy supo aunar sus ideas municipalistas, su autonomismo y sus convicciones conservadoras y católicas. En este aspecto de las convicciones, Cores denuncia que Rajoy ha sido “estigmatizado en exceso” y que no dejaba de ser un “monterista” que estaba entre García Prieto y Canalejas, y que, en realidad, no perteneció a ningún partido.

La excesiva pulcritud metodológica le lleva al autor a no establecer relaciones entre aquellos años previos a la Guerra Civil y la actualidad. Por otro lado, también se hecha de menos una mínima conexión entre Rajoy y su nieto, Mariano, actual jefe de la oposición en el Congreso de los diputados. En otro sentido, sería interesante trazar, por lo menos de pasada, la frustración que supuso para los nacionalistas el Estatuto, a todas luces insuficiente para ellos, un descontento que no se ha resuelto hasta hoy en día. En definitiva, el libro es una biografía imprescindible para acceder a los registros de recuerdos de un momento convulso de la historia, donde se pone de manifiesto que nada provoca más resentimiento que las pequeñas diferencias....sobre todo en el estado de egoísmo colectivo en el que vivíamos y vivimos....

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